viernes, 13 de octubre de 2017

Yo reseño: Loma Hermosa, de Ioshua

Conocí a Ioshua en un Festival contra la despatologización de las identidades TRANS que se llevó a cabo en 2014, una semana antes de la Marcha del orgullo LGBT. Yo no lo conocía y, de entre todos los libros que vendía, me quedé con Loma Hermosa. Ioshua falleció en 2016 y dejó una obra vastísima. Mucho del material se puede leer en la red.




Título: Loma Hermosa
Autor: Ioshua
Editorial Nulu Bonsai

Fragmento de "Los puto":

-Dale loco. Amor, arriba. Activala. Acordate que tu primo Ariel ya lo largaron. Apuralo a que te devuelva la guita que le prestamos para su jermu. Y decile que no se haga el gil con vos, que sos el primo y le salvamos a la puta esa ( ... ) bueno, amor, te dejo 30 pesos. Me llevo los puchos. Después nos vemos. Sabés que te amo, guachín.


Hace un par de meses salió en el diario Clarín una nota que alaba lo gay friendly que se está volviendo Mar del Plata, una ciudad balnearia de la costa argentina. Esta nota caracteriza a los gays y lesbianas como personas de buen poder adquisitivo, que no tienen hijos, que visten siempre a la moda y escuchan música electrónica.


¿Cómo es eso de que los gays tienen buen poder adquisitivo?

Esto hizo que de repente me acordara de la historia que voy a reseñar hoy, "Los puto" de un autor argentino llamado Ioshua, relato perteneciente a su libro Loma Hermosa.


Loma Hermosa es una localidad que comparten los partidos de General San Martín y Tres de Febrero, en la zona noroeste del Gran Buenos Aires, Argentina; entre el "Camino de Cintura" y la ruta 8. Unida por las localidades de José León Suárez, Billinghurst y Barrio Parque General San Martín (General San Martín), Villa Bosch, Pablo Podestá, El Libertador y Remedios de Escalada (Tres de Febrero).
Fuente: Wikipedia


En este lugar, en Loma Hermosa, viven los protagonistas de "Los puto": el narrador protagonista que nunca nos dice su nombre y Pablo, su pareja.

Como deben saber, en Argentina se aprobó el pasado jueves 15 de julio la ley de matrimonio igualitario, que permite que dos personas homosexuales contraigan matrimonio (en contraste con la llamada "unión civil" que solo era legal en la Capital Federal). A partir de este momento comenzaron a surgir nuevos negocios exclusivamente orientados hacia la comunidad homosexual: wedding planners, servicios de fotografía y video para este tipo de eventos, hoteles, restaurantes, agencias de viajes. Hay sentimientos encontrados con este nuevo mercantilismo, porque muches sostienen que no fomenta la igualdad, sino la exclusión y la división de lo que es heterosexual y lo que es homosexual, separación que no tiene por qué existir. Y, por supuesto, ¿para quiénes pueden estar definidos estos servicios sino para gente que puede pagar por ellos?

Y dudo mucho que Pablo y el narrador-protagonista de "Los puto" tengan dinero para pagar un wedding planner que organice su boda. En realidad, dudo mucho que esta pareja tan particular tenga en mente casarse o viajar en un crucero gay.

La historia transcurre en un único día, y el protagonista, poco a poco, nos va relatando todos los aspectos de su vida: su pasado, su presente y el futuro que se imagina cuando ve a Pablo mirar a Pini, el hijo de cuatro años de María, hermana de Pablo:

Pablo sería el mejor padre del mundo. Si alguna vez, por esas cosas de la vida, él o yo tuviéramos un hijo con alguna minita... sin dudarlo yo quisiera que Pablo críe como todo un hombre a mi hijito y estar siempre para verlos.
Nunca pensé en ver a un hombre y creer que sería un buen padre... pero yo sé, con todo mi pecho, que Pablo sería el mejor padre del mundo para mi hijito.
Ni él ni yo tuvimos la fortuna de un padre decente... (P. 259)


Este detalle de "Los puto" me recordó mucho a la novela de José María Gómez, llamada Los putos (aunque, en mi opinión, el título le va mucho mejor al relato de Ioshua): los personajes de ambas historias tienen en común la falta de la figura paterna.

"Los puto" comienza por la mañana, cuando el protagonista y Pablo despiertan. El protagonista recuerda haber oído en sus sueños sonidos de disparos. Más tarde, una chica del barrio, la Gaby, le da la noticia: Yago, su primer amante de la niñez y la adolescencia, está muerto.

GABY: -Boludo (sic.), anoche la gorra los corrió al Yago y al Pichón. Los giles pusieron caño a una Rhasa y saltó la custodia y los bobos encararon pa'cá. Cualquiera. Los venían siguiendo desde Moreno. Los agarraron allá atrás, por lo de la Romi, en el pasillo que da al pavimento. El Yago se quiso hacer el loco y lo bajaron con 2 (sic.) corchazos... (P. 9)


Lo que Gaby dice es, simplemente, que Yago fue asesinado por la policía luego de que intentara asaltar una estación de servicio de la firma Rhasa. Lamentablemente, este tipo de sucesos son moneda corriente en las zonas de Buenos Aires donde hay más delincuencia. Hace dos semanas un joven fue asesinado en Baradero por un efectivo de la Policía Bonaerense, por intentar escapar de un control de rutina: los tres muchachos estaban en una plaza y uno de ellos, Lucas, no tenía los papeles de su moto en regla. Al ver los policías acercarse, intentó escapar y uno le disparó por la espalda y lo asesinó. Lucas no era un delincuente como sí lo era Yago, pero en manos de un policía encontró la muerte.

Todos los relatos de Loma Hermosa ("Los puto", "El rengo", "Me muero por chuparte la pija") están escritos en español rioplatense y colmados de palabras del lunfardo y de la jerga de las zonas marginales. Pablo no está desnudo, está en bolas; no fuman cigarrillos, fuman puchos; Yago no tiene un par de tiros en la pierna, los tiene en la gamba.

En la nota de Clarín que mencioné antes, leemos:

El dress code los delata [a los gays y lesbianas]: mucho color o blanco pleno, gafas oscuras de última moda, música electrónica europea y bronceado total.
Completamente opuestos al estereotipo que presenta esta nota, vemos al protagonista y a su novio, Pablo:

Nos levantamos. Mientras Pablo se entra a bañar yo hago café y me vuelvo a la cama y me quedo re colgado escuchando la música del rancho de al lado, "...mi chico de los ojos café..." de Gilda a todo volumen, claro. Ja! (sic.) A veces me alegro que a Doña Paz le guste tanto Gilda. (P. 8)


[Pablo] Me da un beso en la boca y lo veo salir con ese lompa Adidas que tanto me calienta cómo le marcan el orto.



Más tarde, el protagonista va a la casa de su cuñado a buscar el dinero de un préstamo y luego se dirige al hospital a visitar a Pini, el sobrino de Pablo, que está internado por culpa de un tumor en la cabeza. La hermana de Pablo, María, tuvo a su hijo a los quince años con un hombre llamado Javier, que no se hizo cargo de su hijo. La historia también nos muestra este lado de la realidad heterosexual en las zonas marginales: los embarazos adolescentes debido a la falta de educación sexual, tanto de parte de la familia como de las instituciones educativas.

La homosexualidad en Loma Hermosa, y más aún la palabra puto, es una blasfemia. Por eso, cuando Yago tenía relaciones sexuales con el protagonista, siempre le decía que debían hacerlo como hombres y no como putos, como si la homosexualidad no fuera compatible con la virilidad, uno de los peores prejuicios que sufren los hombres gays.

Finalmente, cuando el protagonista va al lugar donde están velando a Yago, le dice con la mente que, a pesar de estar muerto, sigue viéndose hermoso, y recuerda todo lo que hacían cuando eran chicos: cigarrillos, marihuana, pegamento, sexo oral, sexo anal, pajas. Le dice que, si bien no lo ama, siente algo raro por él:

No sé... como que te extraño o capaz voy a llorar. Pero quedate piola, sabés que no voy a hacerlo como maricona niaí. ( ... ) te lloraría como un macho posta. Como siempre lo hicimos antes. Y tanto así fue que, fijate loco, nadie nunca se animó a decirnos PUTOS. (P. 43)

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