sábado, 29 de octubre de 2016

Yo reseño: Crónica de la noche, de Colm Tóibín

ISBN: 9788495908155
Nº de páginas: 328 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Emecé


Sinopsis:
Argentina. Richard Garay se ve obligado a reprimir su sexualidad ante la sociedad y ante su madre, una inglesa que odia esa tierra. Mientras tanto, Richard atraviesa como en un sueño la dolorosa historia de un país que apenas puede recuperarse de sus reiteradas heridas causadas por la guerra contra la Gran Bretaña, los juicios contra los militares, la corrupción, hasta que el amor y la tragedia se instalan definitivamente en su vida. 

 
Encontré este libro de pura casualidad en una librería de saldos de Corrientes. Soy una asidua visitante de las librería de saldos del centro de CABA: muchos de los  libros que hay en ellas son libros que no se publicaron acá. Hay bastante cosa que no vale la pena (al menos para mí, claro) porque son ficción comercial que no se vendió bien en España (las sobras, digamos; hay montones de novelitas de vampiros que llegaron tarde a la fiesta). Pero a veces se encuentran joyitas como esta y como otras más que tengo en mi biblioteca de literatura LGBTI (¡que cada vez se agranda más!). 

Si bien es un libro ambientado en Argentina, es una traducción del inglés: el autor es irlandés. Muy curioso eso de traducir una novela al español rioplatense, creo yo. Afortunadamente, es una buena traducción y más que alguna cosita (pito para referirse al pene; palabra que me parece ridículamente infantil), el traductor es invisible. 

Nuestro narrador protagonista es Richard Garay, un joven argentino de madre inglesa. Esa señora, de quien nunca sabemos el nombre, llegó de joven al país y nunca pudo ni quiso sentirse argentina. Secretaria, contrajo matrimonio con su jefe y de mayores tuvieron un solo hijo, Richard, a quien ella siempre se dirige en inglés hasta el punto de que el chico es bilingüe. 

El padre de Richard muere cuando él tiene doce años y cuando esto sucede, ambos se quedan sin un centavo. La familia paterna no es de mucha ayuda, ya que desprecian los aires de realeza inglesa de la mujer. Lo mismo ocurre, sorpresivamente, con la familia materna. Matilda, tía de Richard y hermana de su madre, los aloja en su humilde casa de campo, pero abandonan el lugar cuando intentan hacerla trabajar de sirvienta en la casa de un terrateniente. Sin un centavo, la pequeña familia vuelve a Buenos Aires.

Richard sabe desde pequeño que es homosexual y ya de adolescente suele buscar sexo por las calles. Se enamora de Jorge, uno de sus alumnos particulares de inglés e hijo de un millonario con aspiraciones políticas, con quien viaja a Barcelona de vacaciones. A pesar de lo que dice la sinopsis, Richard sí le cuenta a su madre que es gay y ella, si bien el asunto no le termina de agradar, lo acepta con resignación.

La narración es muy, muy íntima. Richard no tiene ningún reparo en contar que es un mal estudiante de inglés a pesar de ser bilingüe, que sus jefes quieren deshacerse de él, que se siente aliviado cuando su madre muere. Y lo rodea cierto halo de mediocridad, esa mediocridad del hombre común que no hace nada interesante ni valioso con su vida; ese hombre que no advierte lo que está sucediendo en el país, cuya vida transcurre de forma monótona, y que celebra la Guerra de Malvinas en la Plaza de Mayo (una guerra distractora maquinada por una junta militar asesina). Además, un detalle: Richard fue criado por dos ancianos y eso se refleja en su personalidad tan poco vivaz, en la escasa emoción de su día a día.

La mediocridad no se termina cuando deja el trabajo que odia y comienza a tener dinero gracias a las influencias de Susan y Richard Ford, dos norteamericanos que buscan financiar la campaña política de algún candidato que quiera tener buenas relaciones con el imperio; perdón, con Estados Unidos. Richard sigue viviendo en el viejo depertamento sucio y despintado de siempre, su vida sigue siendo gris. Gana dinero mediante negocios turbios y es un activo colaborador en el hundimiento del país que tuvo lugar en los '90 gracias a las privatizaciones de... Méndez. No lo nombremos porque da mala suerte. Gracias.

La mediocridad de la vida de Richard termina, por fin, cuando comienza el primer romance de su vida... y tal vez, sospecha, el último. Pablo es joven, bello y, lo mejor de todo, le corresponde. Pero es el hermano de Jorge y está en el armario. 

¿El final? Puede parecer un final abierto, pero para mí no lo es. Podría ser más cerrado es cierto, pero sería como llover sobre mojado, en ambos sentidos.

Bien. Disfruté mucho la novela y por momentos sentí estar frente al personaje de Albert Camus, de El extranjero. Y es que Richard parece vivir fuera del mundo hasta que aparece Pablo; solo cuando llega Pablo la narración toma un poco de emoción, de sensibilidad. Parece que estuviéramos frente a otro Richard.

Recomiendo mucho esta novela. No estará entre mis favoritas, pero fue una lectura muy interesante.

lunes, 24 de octubre de 2016

Mis ebooks en Smashwords y Amazon

Hace unos días me tomé un tiempito para subir mis libros a Smashwords y a Amazon. 

En Smashwords van a encontrar todos los libros que tengo gratuitos, mientras que en Amazon van a encontrar estos libros a 1 dólar. El motivo de esto último es que no se puede colocar libros en Amazon gratis de forma permanente, solo por tiempos muy limitados. Pero conociéndolos a los de Amazon, lo más probable es que se den cuenta de que están gratis en otros sitios y los pongan gratuitos. Ese es mi objetivo. Mientras tanto, el precio de un dólar es simbólico. 

No tengo plataforma favorita, aunque Smashwords ofrece visibilización en otras tiendas y eso está genial. Sin embargo, es más para libros en inglés y no tiene mucha "inteligencia".

Aunque no es una plataforma muy popular (su interfaz es demasiado básica), me gusta vender por Payhip porque se quedan con un porcentaje muy pequeño de las regalías y el dinero se deposita directamente en la cuenta Paypal (Payhip es de Paypal). Así que los libros digitales que decida vender de forma independiente (o sea, no publicados por editoriales), los pondré a la venta por los tres medios principales, sí, pero con la salvedad de que decirles que prefiero que los compren por Payhip (es la única plataforma con la que he recibido ganancias que valen la pena). Seguramente ofrezca un obsequio a quienes compren x libro por Payhip, como motivación y agradecimiento ;)



Tres de los cuentos que tengo gratis en Smashwords :D

Si tienen cuenta allí, pueden seguirme y suscribirse a mis nuevos libros acá

viernes, 21 de octubre de 2016

Yo reseño: La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune

Autor: Carlos Sanrune
ISBN: 978-84-943115-8-1
Formato: 23 x 15 cm
Nº de páginas: 262
Peso: 375 gr
Encuadernación: Rústica
Fecha de lanzamiento: Diciembre 2015
Precio: 15 Euros

Sinopsis:

Con el trasfondo de la segunda República y de la guerra civil española, en un Madrid convertido en el escenario principal de la tragedia que vive el país, se desarrolla la historia de Ángel y Manuel, dos muchachos pertenecientes a clases sociales opuestas a los que el destino ha unido desde niños mediante una relación de intensa amistad, que evolucionará con los años hasta convertirse en otra que deben mantener oculta a los ojos de los demás. Zoilo, por su parte, es otro muchacho llegado a la capital huyendo de la represión y del hambre imperante en el campo extremeño, miembro de una familia de jornaleros represaliada por una Guardia Civil al exclusivo servicio de los terratenientes, que no olvida sus raíces e intenta luchar, en aquellos años convulsos donde los oprimidos llegaron a creer que podrían ser dueños de su destino, por un mundo más justo. La vida de Zoilo se cruzará con las de Ángel y Manuel, al tiempo que se fragua la peor de las tragedias, provocada por aquellos que no quieren perder sus privilegios, lo que conllevará que cada uno de los muchachos adopte posiciones diferentes ante el conflicto, reflejo de las que enfrentan a los españoles durante aquellos años.

En un Madrid cruelmente bombardeado noche tras noche, donde el hambre, la destrucción, el miedo y el frío del invierno es lo único tangible, nacerá, como esas plantas que son capaces de crecer entre las piedras, una poderosa historia de amor entre dos de los muchachos, los cuales intentarán sobrevivir en medio de la barbarie y de la incomprensión social, que rechaza –desde todas las ideologías– la relación que a ellos une.

Crónica de un amor apasionado, es también la de los años más aciagos de la reciente historia española, los cuales no concluirán con el fin de la guerra, sino que se prolongarán para los perdedores durante mucho tiempo, aunque no conseguiría matar los sentimientos.






Si hubiera tenido el tiempo, habría terminado esta novela en un solo día. Tuve que repartir su lectura a lo largo de toda una semana; sufría cuando tenía que dejar de leer y me alegraba cuando podía retomarlo. 
En las primeras páginas conocemos a Paca, una mujer trabajadora humilde que pasa sus días lavando y planchando ropa ajena en las casas de las señoras pudientes de Madrid. Paca debe hacerse cargo de su familia cuando su marido enferma, y cuando doña Concepción Ormazábal le ofrece dinero a cambio de que amamante a Ángel, su hijo recién nacido, Paca acepta la oferta con la condición de que dejará la labor si su leche no alcanza también para Manuel, su propio hijo recién nacido. 

Así, ambos niños, hermanos de leche, crecen juntos a pesar de las marcadas diferencias sociales que los separan y van creando poco a poco un lazo que va más allá de la amistad. Ya en la adolescencia,  descubren que están enamorados, un amor que viven en secreto en un sótano polvoriento cada vez que se les presenta la oportunidad.

Pero las diferencias sociales siguen allí, más evidentes que nunca, ya que Manuel a sus once años debe trabajar en un colmado para ayudar a su madre, mientras que Ángel tiene la posibilidad de seguir estudiando. Y cuando comienzan a vislumbrarse las primeras señales de la guerra que se avecina, Ángel toma partido por su clase mientras que Manuel, como su madre, permanece en esa neutralidad desinteresada de quienes creen que las cosas jamás podrán cambiar para ellos, para los pobres. Esto se ve claramente en las decisiones que planean tomar respecto de su vida amorosa: Ángel sabe que tendrá que contraer matrimonio; Manuel no tiene ninguna obligación con nadie más que sí mismo. Tímido y de carácter dócil, sabe que no se traicionará a sí ni a ninguna mujer en busca de una felicidad que no alcanzará o de una apariencia que no necesitará mantener.

Implacablemente, estas diferencias le pasan factura a su relación. 

Y entoces aparece Zoilo, un muchacho extremeño nacido en Badajoz, hijo de un jornalero combativo que murió fusilado por la Guardia Civil. Zoilo llega Madrid para escapar de su pueblo; del hambre, de la violencia, de la explotación. Zoilo es comunista; tiene un espíritu revolucionario, rebelde, y tardamos poco en darnos cuenta de que es ese tipo de personas que llevan sus ideales hasta las últimas consecuencias. Sí, quedé fascinada con Zoilo, con su personalidad achispada, con su inquebrantanbilidad. 

Pasar las páginas de La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune, es como estar allí, en la buhardilla donde vive Manuel junto a su madre y su hermana, oyendo los bombardeos; sentimos la tristeza y la desesperación de Isabel, la novia de Zoilo, al darse cuenta de que no está perdiendo a su amado porque jamás fue suyo; observamos a las multitudes corriendo hacia los refugios, percibimos el hedor de sus cadáveres en las calles. Es como sumergirse en una película de la que nos entristece sospechar el inexorable final.

Lo que más me gustó de la novela, aparte de todo lo que ya mencioné, fue el narrador. Es un narrador que no permanece neutro, como Manuel, toma postura por la izquierda y en ocasiones lo hace desde un sarcasmo a veces sutil, a veces no tanto.

Mientras Madrid sangraba, la jerarquía de la iglesia católica calificaba aquella guerra injusta de “Cruzada”, de guerra santa, y el papa Pio XI, en Roma, bendecía a los aviones fascistas de Mussolini antes de que volaran hasta España para bombardear a aquellos hombres y mujeres que no querían doblegarse ante la bota militar de los poderosos.

Entre toda aquella sangre, el amor de Zoilo y Manuel será como un oasis que por un momento les hará olvidar lo que ocurre a su alrededor. Solo entre las sábanas de una cama alquilada podrán ser ellos mismos. Porque Zoilo ha reflexionado acerca del tema: los homosexuales no son bienvenidos ni por la derecha (obviamente y hasta el día de hoy), ni por la izquierda. Ese odio compartido lo llena de pesar.

¿Era posible que tanto las ideologías reaccionarias, como el fascismo o la de la iglesia católica, compartiesen aquella aversión al diferente con otras que buscaban la liberación de los hombres, como el comunismo o el anarquismo? ¿Era posible que el rechazo fuese tan universal para aquel género de amor, aquel que él sentía por Manuel y que era, estaba seguro, el más puro que alguien podía sentir? Se preguntaba aquello entristecido y confuso, incapaz de encontrar respuesta. Entonces recordaba lo que decía Manuel al respecto, aquello de que llegaría un momento en que el ser humano, cuando evolucionase, aceptaría la diferencia de los otros, incluso en aquel terreno.

Ojalá Zoilo hubiera vivido en estos tiempos, me decía mientras leía esos párrafos. Lo imaginaba en la contramarcha de la Marcha del Orgullo de Buenos Aires (no conozco la de Madrid), llevando alguna bandera del Partido Obrero. O tal vez en su casa, porque quizá pensaría que la Marcha se volvió muy kirchnerista. Entonces recordaba que estaba leyendo una novela, sonreía, me secaba las lágrimas y seguía leyendo. 


Muchas gracias a la editorial Amistades Particulares por el ejemplar

miércoles, 5 de octubre de 2016

Entrevista en UNO

Hoy salió en UNO la entrevista que me hizo Lucía Vázquez, periodista del medio. ¡Le agradezo mucho a Lucía por contactarme y por su interés!


 
 Leé la entrevista acá.

lunes, 3 de octubre de 2016

Yo reseño: Piedra, papel o tijera, de Inés Garland

Título: Piedra, papel o tijera 
Editorial: Alfaguara
ISBN:  978-987-041-29-39)
Páginas: 192
Sinopsis:
Alma va todos los fines de semana, con los padres, a su casa en el Tigre. Allí conoce a Carmen y a Marito, dos hermanos que viven con su abuela, en una casa sencilla. Las aventuras por el Delta, el despertar del amor y el fin de la inocencia los unen estrechamente, más allá de las diferencias sociales o económicas. Una novela que acompaña a una joven en su transición hacia la vida adulta: el desacuerdo con la familia, los amores imposibles, la búsqueda de la propia identidad, más allá del cómodo círculo social que la rodea, la ominosa realidad a la que despierta un buen día, y de la cual no hay retorno.
 
Premio Nacional de Literatura Juvenil, Alemania, 2014. 





Aclaración: esta no es una novela de temática LGBTI+.

Este libro fue mencionado en el seminario de literatura infantil y juvenil que estoy haciendo en relación con  los "temas complicados de tocar" en la lij. Más específicamente, respecto del sexo. A la autora, Inés Garland (una de las voces más reconocidas de la lij argentina) en una ocasión  le preguntaron cómo se había atrevido a incluir en la novela un orgasmo. Ella respondió que había incluido dos.
La novela está narrada en primera persona desde la protagonista, Alma, una niña que tiene cinco años al comienzo (que podríamos fechar en 1965) y más o menos diecisiete cuando la novela termina (un par de años después del golpe militar del 76). Es decir, que la historia atraviesa toda su infancia y adolescencia. Se trata de una novela que retrata la llegada a la edad adulta.

Alma proviene de una familia acomodada. Viven en Buenos Aires y pasan los fines de semana en su casa del Tigre, ubicada en una isla del Delta del Río Paraná. Allí, en otra isla, viven Carmen y Marito junto a su abuela, Doña Ángela, y el Tordo, su tío. Se trata de una familia humilde que lleva una vida completamente diferente de la de Alma: mientras que los primeros conviven con las inundaciones y la falta de energía eléctrica, para los segundos estos son solo detalles pintorescos de sus sábados y domingos.

Los años pasan y Alma y Carmen se hacen mejores amigas. Y poco a poco, Alma va descubriendo los sentimientos que le inspira Marito. 

La Alma adolescente está llena de complejos e inseguridades: no se siente lo suficientemente linda como para que los chicos la saquen a bailar y las monjas del colegio católico al que asiste le machacan la cabeza con ideas puritanas y machistas acerca del sexo. 

De a poco, Alma va dándose cuenta de la "vida tan diferente" que ella vive respecto de sus amigos. Carmen deja de ser una niña para convertirse en una mujer y Marito intenta luchar por tener un futuro mejor, futuro que Alma ya tiene asegurado simplemente por haber nacido en una familia de buena posición. Porque sí, vayamos a hablarle a Marito de meritocracia, justo a él, cuyo primo muere víctima del Chagas, la enfermedad de los pobres.

Si bien la sexualidad es un tema central de la novela, no se nos arroja a la cara de la forma en que lo hacen muchas novelas actuales, explícitamente y sin una pizca de elegancia. Mucho de Piedra, papel o tijera trata de sexo y sin embargo esta palabra casi no se menciona. Porque hay sexo entre el Tordo y la húngara (esa mujer, en realidad alemana, que finge no conocerlo cuando está con sus amigos distinguidos); hay sexo entre Carmen y su novio hijo de inmigrantes polacos (esa chusma europea que llegó al país para realizar el trabajo que los argentinos de bien no querían hacer); y hay sexo, también, entre Alma y Marito, a pesar de la catequesis de sor Francisca.

Como telón de fondo, y con una sutileza que estremece, Garland despliega la época más oscura de la historia argentina: la dictadura militar que comienza "oficialmente" con el golpe del 76. Este telón se va corriendo poco a poco y, de repente, se lleva consigo a Alma y a los suyos. 

Bueno, de más está decir que la novela me encantó. Me hizo reír, me entristeció y me anudó la garganta ese epílogo tan maravilloso que ocurre treinta años después, ya en plena democracia.

¿Conocían a la autora? ¿Leyeron esta novela? Si no lo hicieron, ¡espero que se animen!