miércoles, 30 de noviembre de 2016

Skam, serie noruega de temática gay



Hace unos días descubrí esta serie gracias a unos videos de Youtube y fui muy feliz. Tenía ganas de ver algo bien juvenil. En realidad, Skam (vergüenza en noruego) tiene tres temporadas y esta es la tercera. Por lo que entendí, pueden verse de forma independiente. Los chicos que ven en la imagen se llaman Even (el de la capucha) e Isak y son los protagonistas.

Isak va a segundo año del secundario. Comparte departamento con otros dos chicos: Eskild, un chico gay; y una chica cuyo nombre no recuerdo (no aparece mucho). Tiene un grupo de amigos de los que poco a poco se va sintiendo más lejos: todos son heterosexuales, hablan de chicas y él se siente diferente. Isak está descubriendo que es homosexual y aún está en el armario. Es un chico algo callado, que tiene problemas familiares y suele ser bastante introvertido.

Even está en último año y es quien al principio se acerca a Isak al notar que este lo mira. Even es más lanzado que Isak, digamos. Le tira sonrisitas todo el tiempo y parece tener toda la seguridad que le falta a Isak para llevar la relación adelante. Parece.



Esta escena es hermosa. La luz, el encuadre, los colores, ellos, todo ❤ 

Si son de mi generación, notarán una leve familiaridad con Skins. Si son del 2000 para adelante no deben tener idea de lo que hablo, jaja. Skins es un clásico juvenil, made in England, y a mi parecer marcó un antes y un después en las temáticas que se están tocando en las series de TV de todo el mundo, sobre todo en lo relacionado con la sexualidad. 
Buen, no voy a contarles más de la serie. Pueden verla acá de forma legal, ya que el canal sube los episodios en streaming de forma gratuita. Lo malo: solo está subtitulada en inglés, pero es perfecta para quienes quieran practicar el idioma ;) Los episodios son cortitos (25 minutos), así que si el idioma les cuesta tampoco se van a saturar.


La preventa de Adonde va lo que desaparece ya comenzó!

Hoy comienza la preventa de Adonde va lo que desaparece, mi nueva novela romántica :) La preventa finaliza el 15 de diciembre y ese día entregaré todos los libros dedicados y firmados especialmente para cada persona. Y como ya saben, el libro tendrá ilustraciones de la famosa ilustradora mexicana Karla Terry ^_^


Nombre: Adonde va lo que desaparece
Con ilustraciones de Karla Terry
Formato: PDF, ePUB y MOBI
Imagen de portada: © Migfoto | Dreamstime.com
Precio: 2,99 USD

Sinopsis:
Javier tiene veinte años y vive con su padre y su hermana en una humilde pensión de Flores. Por las noches trabaja en una pizzería por la que se pasean vendedores ambulantes de bolsillos escuálidos, travestis muy maquilladas, turistas incautos y, de vez en cuando, una extraña mujer que intenta venderle objetos usados.
Si bien ya no está en el armario, Javier no les presta mucha atención a los chicos. Sin embargo, una tarde en el centro cultural del barrio, conoce a Luciano, un joven profesor de danza que lo seduce sin ningún pudor. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

¡Gané el Nanowrimo 2016!

Hoy me levanté temprano en este feriado para validar mi novela en la plataforma del Nanowrimo. Para quienes no lo sepan: el Nanowrimo es el National Novel Writing Month, una iniciativa originada en Canadá en la que escritores de todo el mundo intentan escribir 50.000 palabras en el mes de noviembre.

Tenía la idea de esta novela desde mitad de año, pero otras ideas más ligeras le quitaron protagonismo hasta que llegó octubre, cuando ya se estaba anunciano el nano de este año. Me dije ¿y por qué no? Ya tenía los apuntes necesarios para empezar.

Fue una tarea bastante intensa porque no tuve tiempo para planear nombres de ciudades y calles, por ejemplo. Así que en el boceto hay cosas como "caminaban por nombre de calle" que tengo que limpiar y editar en su momento.

Muchas felicidades a todxs lxs que se hayan embarcado en el Nano, hayan ganado o no. Es una experiencia muy interesante :)



jueves, 24 de noviembre de 2016

Adonde va lo que desaparece, en preventa desde el 30 de noviembre

Adonde va lo que desaparece es una novela corta que escribí a principio de año. Está narrada en primera persona por Javier, un muchacho humilde que vive en una pensión junto a su padre y su hermanita menor. Javier trabaja en una pizerría y, si bien es gay y está bastante asumido, no les presta atención a los chicos porque tiene otras cosas en la cabeza. Sus principales preocupaciones son la situación económica de la familia, muy precaria, y el futuro de su hermanita. Pero gracias a ella conoce una tarde a Luciano, un chico que da clases de danza jazz en un centro cultural del barrio. Y allí comienza el amor o, mejor dicho, el sexo. El amor se da más tarde. 

Adonde es una novela romántica con bastante erotismo; lo más smexy que escribí en el año, porque últimamente me estoy dedicando a la literatura juvenil. Es una historia sencilla, sin grandes eventos; está contada con esos momentos cotidianos de los que están hechas nuestras vidas. El tema principal es el amor: tanto el que está presente como el que está ausente; el amor de pareja, el amor de la familia.

Bueno, les cuento cómo podrán conseguirla :)

En primer lugar, para quienes quieran ver qué onda, habrá un fragmento gratuito tanto en Wattpad como en PDF. Luego, la preventa comenzará el próximo miércoles 30 de noviembre. Esta se realizará vía Paypal (directamente a mí) y Payhip (a través de mi tienda online). Todas las copias de la preventa estarán firmadas y dedicadas (sí, a mano y escaneadas!), y se entregarán vía mail el 15 de diciembre, cuando comienza la venta en las demás plataformas. Luego del 15 podrán pedirme copias firmadas y dedicadas, claro, pero también solo se podrán comprar via Paypal y Payhip. El libro también estará a la venta en Amazon y Smashwords.




Nombre: Adonde va lo que desaparece
Con ilustraciones de Karla Terry
Formato: PDF, ePUB y MOBI
Imagen de portada: © Migfoto | Dreamstime.com
Diseño de portada: Sofía Olguín
Precio: 2,99 USD

Sinopsis:
Javier tiene veinte años y vive con su padre y su hermana en una humilde pensión de Flores. Por las noches trabaja en una pizzería por la que se pasean vendedores ambulantes de bolsillos escuálidos, travestis muy maquilladas, turistas incautos y, de vez en cuando, una extraña mujer que intenta venderle objetos usados.
Si bien ya no está en el armario, Javier no les presta mucha atención a los chicos. Sin embargo, una tarde en el centro cultural del barrio, conoce a Luciano, un joven profesor de danza que lo seduce sin ningún pudor. 


Y como pueden ver ¡habrá ilustraciones! Y hechas nada más ni nada menos que por Karla Terry, a quien estoy segura de que todos conocen o habrán visto a sus personajes más populares y adorables, Los homos del salón:



Bueno, entonces, resumiendo:

30 de noviembre: comienza la preventa vía Paypal y Payhip
15 de diciembre: se entregan las copias firmadas y dedicadas, comienza la venta en las demás plataformas.

¡Espero que se animen a leerla!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Yo reseño: Mi primer amor, de Brane Mocetič, ilustrado por Maja Kastelic

Título: Mi primer amor
Autor: Brane Mocetič, ilustrado por Maja Kastelic
Formato: rústica
Páginas: 48
Editor: Edicions Bellaterra
ISBN 9788472907538

Cuando tenía 6 años, tuve un gran amigo en el parvulario. Estábamos siempre juntos, en el patio, en el comedor, y cuando íbamos de excursión formábamos pareja. 
Pero eso a las maestras no les gustó y nos separaron. Y nos hicieron sentir que nuestras emociones no eran correctas.
Cuando me hice mayor, entendí que no tenían derecho a hacernos eso. 




Compré este libro por Bookdepository, porque fue publicado en España. Tampoco está en inglés y me parece que ni siquiera está en esloveno, el idioma nativo del autor y la ilustradora.

Comencemos por la edición. Es un libro sencillo, pero cuidado en su sencillez. Las cubiertas son de papel ilustración a cuatro tintas con un laminado mate y los interiores también son de papel ilustración a cuatro tintas, pero de un calibre menor. Si bien la tripa está pegada al lomo, los cuadernillos (4 de 12 páginas cada uno) están cosidos entre sí.

Vamos con la historia en sí. 

Es un cuento muy sencillo y corto. Nuestro protagonista, que no tiene nombre, se muda del campo a la ciudad con su madre y, como ella tiene que trabajar, lo manda al jardín de infantes. Allí conoce a un chico llamado Francisco al que le gusta meterse en peleas y que lo defiende cuando los otros niños se meten con él. El protagonista es caracterizado como un niño solitario, algo triste, tímido. Mientras que Fran es más avispado y valiente. 




Y como dice la sinopsis, la amistad entre estos dos niños llama la atención de las maestras. Los separan, los censuran, les hacen sentir que hay algo mal con ellos.



Después de varias lecturas, la semana pasada se lo mostré a una de las profes del seminario de literatura infantil que estoy haciendo. Ella lo leyó en un par de minutos y me preguntó: ¿qué te pareció? Habría dicho "es hermoso, me encantó", pero no pude hacerlo porque 1) estaba frente a una autoridad en el tema y habría sido una respuesta muy banal y 2) habría mentido. Mirándolo fríamente, me pregunto qué público tenía el autor en mente cuando lo escribió; el público que tuvo en mente la editorial. Porque es un cuento que deja la homosexualidad o el cariño entre estos niños como algo negativo. Se da la censura de parte de las autoridades escolares, esa especie de castración, si se quiere, y no hay lugar para la rebeldía ni siquiera en su expresión más inocente. 

Es decir, el conflicto no se resuelve.

De hecho, si prestan atención en la sinopsis, hay un intento de resolver este asunto desde una intervención paratextual; el último párrafo de la  sinopsis dice "cuando me hice mayor, entendí que no tenían derecho a hacernos eso". Bueno, esto no existe en la historia: el cuento termina antes de que el protagonista se haga mayor. La palabra derecho es una palabra muy fuerte, cosa que me hace pensar que este libro sería más útil para los adultos.

Por otro lado, no hay mucha sinergia, digamos, entre imágenes y texto. Dicen lo mismo, no se aportan nada entre sí, el libro podría funcionar solo con las imágenes. Habría que ver si fue decisión editorial.

Dejando eso, destaco que es el primer libro infantil que hallo que retrata una relación de cariño/amor entre dos niños (los únicos que conozco son los publicados por mí en Bajo el arcoíris). El 99% de la literatura infantil LGBTI trata de familias homoparentales o de la identidad en un sentido más personal que en relación con esa persona especial. Creo que lo valioso de esta obra reside en eso: que viene a romper con "el catálogo" en que el resto de la literatura infantil LGBTI (sin querer, porque tienen que existir libros de familias homoparentales) pone la homosexualidad como "algo de adultos".

sábado, 19 de noviembre de 2016

Leé un cuento: Broken




A todo el que me pregunta cómo conseguí el empleo, le cuento que fue Christian quien me eligió. Nos observó bailar a todos los aspirantes; no sé desde dónde, pero lo hizo. Cuando terminó el casting apareció en el salón solo vestido con unos pantalones de deporte y nos estrechó la mano uno por uno. Casi me muero. Me temblaban los dedos y él se dio cuenta. Sonrió divertido y aprecié que no retocaban sus labios en las fotos: eran redondeados, bien perfilados, y el labio inferior era levemente más grueso. Sus pestañas largas, negras, parpadeaban con coquetería a medida que iba pasando de mano en mano; todos estábamos fascinados, boquiabiertos con su repentina e inesperada presencia.
Ninguno se animó a pedirle un autógrafo. No me lavaré la mano nunca más, pensé al salir de la productora. Tuve que hacerlo, claro.
Tres días más tarde, me llamaron a la pequeña habitación que alquilaba y me dieron la noticia de que ya era uno de los bailarines principales de Christian Slava.
A los medios les gusta el escándalo, de eso se alimentan. Decían que Chris tenía aires de diva, que maltrataba a sus bailarines, que no quería subirse al elevador con los demás huéspedes de los hoteles. Es mentira. Chris era amable, humilde y siempre lo rodeaba cierto halo de inocencia que me hacía preguntarme cómo había llegado a ser quien era.
Luego de un año, la respuesta ya estaba clara para mí: su madre. Manipuladora, siempre oculta detrás de una sonrisa falsa, de una máscara de maquillaje caro. Chris la amaba, pero al mismo tiempo le tenía miedo. A veces, cuando terminaba un show, me preguntaba si Chris cantaba (fingía cantar, dado el caso) y bailaba para complacer a su madre.
La primera vez que pasé la noche con él, comencé a percatarme de la complejidad del ser humano. Chris era carismático y desenvuelto, y cuando me acercaba a él arriba del escenario me tomaba de la cintura con las dos manos para levantarme en el aire. No dejaba de mirarme en ningún momento.
Creo que malinterpreté sus gestos, pero ¿acaso importa? Ya me había enamorado de él.
Aquella noche, toqué su puerta y cuando me abrió me miró como si no supiera qué estaba haciendo allí. Tonto de mí, pensaba que me estaría esperando.
—¿Necesitas algo, Dave?
Me mordí el labio. Estaba poniendo en juego mi carrera, mi trabajo, el dinero que les enviaba a mis padres para pagar la hipoteca de su vieja casa…
—A ti.
Se rascó la nuca, le echó una mirada al pasillo y me hizo pasar.
Tan, tan tímido. Chris se comportó casi como un niño. Yo esperaba una fiera sexual y, en cambio, me tocó llevar las riendas. Se comportó como si en verdad no entendiera lo que estábamos haciendo. Ni siquiera tenía condones.
Cuando acabé comprendí que, diablos, en verdad estaba enamorado. Porque el encuentro sexual había sido patético, ¡pero yo estaba tan feliz!
Chris sí podía cantar en vivo. Pero es complicado hacer windmill y luego afinar así como si nada, como si tuvieras dos pares de pulmones.
—Cántame —le pedí una noche, después de hacer el amor. Creo que estábamos en Tokio. O tal vez en Shangai, no me acuerdo.  
Se sentó en la cama con las piernas cruzadas… y pensaba que me cantaría alguna de sus canciones, pero me cantó una nana para dormir. Tomábamos agua mineral (él nunca bebía durante las giras) y la enorme cama estaba llena de envoltorios de galletas de la fortuna. Sí, creo que era Tokio. U Osaka.
—¿Te gustaría tener hijos algún día? —le pregunté.
Me miró como si le hubiera preguntado la masa de Júpiter y supe que había hablado de más. Luego bajó la cabeza, abrió otra galleta y se la llevó a la boca.
—¿Crees que si salgo del armario… podré… qué sé yo… casarme y tener una familia?
Quería mi opinión. O tal vez solo quería que le dijera que sí. Así que eso hice. Sonrió y miró hacia arriba y supe que estaba imaginando algo, y deseé con todas mis fuerzas saber si yo estaba en esos sueños o si solo era un bailarín con el que se acostaba para sacarse las ganas durante las giras. Un tipo que podría reemplazar con cualquier otro que estuviera dispuesto a hacer siempre de activo.
Sabía que tomaba medicamentos, pero a todos les decía que eran vitaminas. Yo, en el fondo, quería creer eso. Jamás le pregunté nada.
Pero quiero dejar claro que nunca lo vi consumir drogas. ¡Ni siquiera bebía alcohol! Una copa de vino en ocasiones que se tragaba en sorbitos cortos, como si fuera un menor de edad al que una noche le dan permiso para beber.
No sé cuándo comprendí que Chris estaba roto por dentro. Quizá cuando me di cuenta de que tenía pesadillas por las noches o cuando irrumpía en su suite para hacer el amor y lo encontraba tan ido que me conformaba con abrazarlo y cuidarlo de sus malos sueños.
—Escucha, escribí algo —me dijo una noche en Europa (Londres, tal vez)—. Se llama Broken.
Me senté frente a él en la cama y me leyó:

Ya no me avergüenzo de lo que he soñado.
Gracias a ti, hoy puedo cantar en colores.
Veo el abismo y ya no me devuelve la mirada.
El abismo me ha enseñado a volar

Porque he descubierto
que puedo ser feliz,
que mi caja de Pandora
siempre estuvo abierta.

Ya no me avergüenzo de lo que siento
porque sé que vendrás conmigo
cuando el mundo se derrumbe.
El abismo tiene tus ojos
y tus ojos me han enseñado a amar.

—Aún no está terminada —susurró dejando el papel en la mesita de luz. Estaba completamente sonrojado porque sabía que había comprendido. Esa canción hablaba de mí.
Hicimos el amor suave, sin prisas y cuando acabamos quise asegurarle que sí, que estaría con él cuando el mundo se derrumbara.
Ahora creo que su mundo ya estaba derrumbado y que todas aquellas noches dormimos entre los escombros.
Lo encontré muerto. Etiquetaron su muerte como accidente, pero yo sé que fue un suicidio. Porque él, como ya he dicho, no bebía alcohol. Me preguntaron qué hacía en su habitación a esas horas (tuvieron que traducirme, porque no sé español) y dije la verdad: que éramos amantes hacía años. ¿Cuánto tiempo? Desde antes de que la prensa comenzara a maltratarlo hablando mal de él, de su estado físico, de que ya no bailaba como antes, de que nunca cantaba en vivo. Desde antes que se supiera que, en cuanto su madre advirtió que aquel niño tenía talento, lo puso a fabricar billetes.
Día y noche me pregunto por qué nunca habló conmigo de lo que sentía.
Los medios son crueles y no les importa hacer daño. Solo quieren dinero y más dinero. Tuve que mudarme para que dejaran de acosarme. No me dejaron en paz por años. Nadie se olvida de Christian Slava. Y yo menos. A veces pienso que hay personas que valen más dinero muertas que vivas. Y que su madre lo sospechaba y que ahora debe estar segura. Las discográficas inventan discos póstumos, proyectan su figura en hologramas, lanzan nuevos videos musicales.
Hasta han escrito un maldito libro protagonizado por él y yo, donde en vez de ser Christian y David somos Krishter y Darius. Donde en vez de ser un cantante y un bailarín, somos un príncipe y su esclavo y vivimos en mundo de fantasía con duendes, hadas y unicornios en el que dos hombres pueden casarse. Me dijeron que iniciara acciones legales por difamación, pero no lo haré.
Es una historia bonita. Soy un prisionero de guerra y Chris, perdón, Krishter, me espía una noche mientras bailo junto a los demás esclavos. Me toma como esclavo personal y todas las noches me pide que baile para él. Hay escenas eróticas bastante explícitas, todas equivocadas, tristemente. Chris siempre prefirió ser pasivo y Krishter es un hombre tierno, pero dominante.
Creo que a Chris le hubiera gustado la dichosa novelita.
Y ahora, mientras la leo por quinta vez y me imagino que vivo en mundo de fantasía con duendes, hadas y unicornios en el que dos hombres pueden casarse, tengo más y más ganas de seguirlo al abismo.
Porque mi mundo está derrumbado y nadie ha conseguido levantarlo de nuevo.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Yo reseño: Jim en el espejo, Inger Edelfeldt


Título: Jim en el espejo
Autora: Inger Edelfeldt
Editorial: Lóguez Ediciones
Nº Páginas: 186
ISBN: 9788485 334414

Sinopsis:
Jim en el espejo es la historia de un adolescente que, poco a poco, va descubriendo que él no es como los demás chicos. A los quince años se da cuenta de lo que pasa: las chicas le dejan indiferente. Pero es al conocer a Matt, cuando comienza el enfrentamiento con sus padres, con la sociedad. Jim comprende y asimila que el amor entre dos hombres no es algo despreciable, sucio.




 De los libros que compré por Bookdepository el mes pasado, este era el que más esperaba. Le tenía muchísimas ganas y creo que, hasta cierto punto, no me esperaba algo tan bueno porque las únicas dos reseñas que leí no le hacen tanta justicia (a mi parecer, claro).

Comencemos hablando de la edición, que es muy bonita. Si no les interesa el tema pueden saltearse esta parte ;) Las cubiertas están impresas en cartulina  a cuatro colores y tienen un laminado mate. El papel interior es un papel ecológico ahuesado de bastante calibre al punto de que hacen parecer la novela más larga de lo que es. La novela tiene 186 páginas foliadas, pero la cerraron en 192 (seis cuadernillos de 32 páginas cada uno, con cuatro páginas de cortesía al final). La encuadernación es rústica sin solapas y el pegado es binder.

Ahora, sí, hablemos de la novela en sí.

Jim tiene doce años cuando tiene que trasladarse junto a sus padres a la gran ciudad, que en este caso es Estocolmo. La novela comienza aproximadamente en el año 1969 (sí el año de Stonewall) y finaliza en el 1975; es un recorrido por la adolescencia de nuestro protagonista hasta su llegada a la adultez.

En la escuela, Jim no lo pasa bien. No entiende por qué sus compañeros se la agarran con él, por qué lo molestan, por qué lo empujan contra el barro y le estropean su abrigo nuevo. Piensa que es porque tiene las mejores notas, porque es el mejor de la clase, porque es inteligente y los demás son tontos. Sus padres, lamentablemente, no son de mucha ayuda. Ulla-Britt, su mamá, lo sobreprotege demasiado (un afán incomprensible por controlarlo todo);  y su papá, Harald, piensa que hay que ser fuerte, macho, y superar todos los obstáculos que se nos ponen en el camino. Jamás acepta que a su hijo realmente le pasa algo y que solo nunca podrá salir adelante.

Así, Jim va encerrándose cada vez más en sí mismo, refugiándose en los libros, hasta que conoce a Uffe, un compañero de clase mayor que él. Uffe es todo un machito: habla de tetas, de motos, de cigarrillos, pero es, a pesar de todo, quien saca a Jim un poco de su burbuja. Jim, de alguna manera, admira esa rebosante masculinidad de Uffe porque es lo que él no será jamás. Sin embargo, al mismo tiempo lo desprecia:

—Ahora no he acertado con la llave, pero, pero cierto, que soy un as en acertar con el agujero —cloqueó Uffe, y su hembra suspiró cansada.
Qué ridículo es, pensé; ¿es realmente así como hay que ser?

La novela está narrada en primera persona por Jim, pero al comienzo de cada capítulo encontraremos unos breves párrafos en itálica: palabras de su madre que nos adelantan un poco lo que sucederá en el capítulo, visto desde su perspectiva. Así, nos enteramos bien rápido de que Ulla-Britt está sumergida en un matrimonio infeliz, ya que Harald, cuando no está trabajando, le es infiel con otras mujeres.

A los quince años, Jim por fin se da cuenta de que es homosexual y llama a su orientación sexual su secreto corazón

Más o menos a los 16 o 17 años, Jim por fin encuentra un grupo de compañeros inteligentes y estudiosos con quienes hablar de filosofía, política y con quienes pasar el rato. Y en una fiesta de uno de ellos conoce a Mats, un muchacho un par de años mayor de aspecto un poco estrafalario, teatral y medio geek, que lo seduce casi con descaro y lo lleva a su casa.

Mats es totalmente adorable. Se da cuenta de lo que le pasa a Jim, no lo presiona, lo apoya... y cambia su vida totalmente. Jim por fin descubre el amor, el tacto de otra persona, los besos, el sexo. Comprende que ser gay es normal, que son los demás quienes deben cambiar, no él. Lentamente, Jim se contagia del sarcarmo de Mats, así como todas las personas, después de cierto tiempo, nos contagiamos alguna cosita de nuestra pareja:

Porque dos hombres no pueden amarse. Sobre todo, dos hombres no hacen el amor. Es curioso que uno pueda quedarse dormido como un lirón, con un sueño profundo y armonioso, después de una experiencia tan vergonzante. Es curioso que uno no se deshaga después, pálido y ojeroso, y marcado para siempre por sus perversiones, sino que se ría, hable y viva como una persona normal. Pero lo más extraño de todo es que uno tenga incluso la osadía de ser feliz.

Porque por fin Jim, después de tanto sufrimiento, es feliz. 

Al principio de la novela, cuando Jim atraviesa una fuerte depresión, dice que se siente irreal. Siente que no existe y que tiene miedo de desaparecer. Esto lo interpreté de la siguiente forma: como todo a su alrededor es heterosexual y él se siente tan diferente, no se ve reflejado en nadie. No se identifica con nadie. Y como nadie es gay a su alrededor (no abiertamente), Jim siente que él mismo no existe. Y que no tiene derecho a existir. 

De eso se trata la novela: de la búsqueda de la propia identidad; es un perfecto bildungsroman. Jim no quiere ser un hombre machista e infiel como su padre, no quiere condenarse a la mediocridad. No quiere casarse con una mujer y ser infeliz por siempre. No quiere ser lo que los demás esperan que sea: hacer el servicio militar, estudiar en la universidad una carrera respetable. Pasó tanto tiempo complaciendo a sus padres que ya está harto. Quiere verse en el espejo y verse a sí mismo, no a otro. Y Mats lo ayuda a alcanzar esa libertad. 

Pues bien. La novela me encantó, como podrán apreciar :) Y es que es escalofriante (y triste) como una novela que tiene casi cuarenta años que trata sobre la homosexualidad sigue tan vigente en nuestros días. Les aseguro que al principio me costó situarla temporalmente y pensé que estaba ambientada en los 90 solamente porque no se mencionan computadoras ni celulares.

Lo más vigente de la novela, más que la homofobia en sí, es el machismo dentro de la homofobia. El hecho de que todos le den el visto bueno a las infidelidades de Harald, mientras que Jim mantenga una relación amorosa y monógama con un hombre es algo terrible. Parece que la homosexualidad solo fuera aceptada cuando se oculta. 

Pero mi amor tiene que ser defendido y explicado; uno se siente como una cebra que continuamente tiene que explicar por qué tiene rayas. ¿Por qué acabaste así? ¿Por qué os fuísteis a vivir juntos? ¿Por qué sois tan felices? ¿Por qué tenéis tiestos en las ventanas como la gente normal?

Me declaro fan de esta novela. Me interesa tanto todo lo que tiene que ver con ella: quisiera saber cómo fue su publicación, si a la autora le costó encontrar editorial (¡Inger Edelfeldt tendría 21 años cuando la publicó!), cómo la recibió el público en su momento, a cuántos idiomas fue traducida, a cuántos países llegó... En fin. Que si supiera sueco, lo usaría de tema de monografía para el seminario de LIJ que estoy haciendo.
 
De más está decir que súper recomiendo esta novela. Lamentablemente en Argentina solo está disponible comprándolo por Internet. ¿Les llama la atención?

jueves, 10 de noviembre de 2016

¡Mi cielo al revés ya comenzó!

Maximiliano está cansado de guardar secretos. Tiene bastantes, pero hay dos que últimamente le quitan el sueño. El primero: es gay y está enamorado de Tommy, el mejor amigo de su hermana. El segundo: no quiere ser abogado como su hermano, su padre y su abuelo.
Pero cuando alguien ya ha trazado el mapa de nuestra vida, ser libre es complicado. Tal vez Tommy pueda ayudarlo a alcanzar esa libertad que tanto anhela. Y quizá esa libertad esté mucho más cerca de lo que se imagina.
El cielo de Maxi es muy diferente del cielo de algunos chicos. Pero es su cielo y está dispuesto a alcanzarlo.
 

Esta es la sinopsis de Mi cielo al revés, una novela que comencé a publicar online hace dos semanas. Confieso que cuando la terminé no sabía qué título ponerle e intercambié bastantes whatsapps con Barby, la ilustradora, acerca del asunto. Por suerte, el título no tardó en llegar. ¡Un alivio! Y es que estaba más cerca de lo que pensaba: Maxi es un chico de buena posición y su abuelo, su padre y su hermano mayor son abogados; su hermano está casado con una bella muchacha y tiene un hijo. 

Maxi está estudiando Derecho, pero detesta la carrera. En realidad, hace un tiempo detesta todo lo que tiene que ver con su padre, quien es homofóbico y todo el tiempo hace chistes hirientes acerca de Tommy, el mejor amigo de Melody, la hermana menor de Maxi. 

Y sucede que Maxi está enamorado de Tommy y así comienza la novela: con una declaración de amor... y un rechazo.

Me preguntaron por qué sigo publicando novelas en Internet en vez de buscar editorial, ya que ya tengo varios libros publicados mediante editoriales. Bueno, por varios motivos. El primero, este año escribí mucho y necesito compartir algo de lo que escribí de esta forma, la más sencilla. El segundo, es una novela gay un poco comercial cuyos protagonistas son jóvenes, pero además tiene un poquito de erotismo. O sea, es un producto difícil de encajar. Es zarpado para ser literatura juvenil; es un poco comercial para algunas editoriales LGBT. El tercero, la verdad que es cansador buscar editorial y en estos momentos no tengo ganas. 

Volviendo. Estoy publicando los capítulos semanalmente, todos los lunes, y lo estoy haciendo en Wattpad, Amor Yaoi y Slasheaven. Quería solo publicar en Wattpad porque es la única que me permite subir imágenes, pero la nostalgia me pudo :)




Estos nenes que ven acá arriba son los protagonistas, Tomás y Maximiliano. Las escenas más importantes van a estar ilustradas por Bárbara Schniepp, quien está haciendo un trabajo di-vi-no!

Bueno, sin más, están súper invitados a pasarse por la novela. ¡Y agradezco mucho a quienes ya la están siguiendo!

sábado, 29 de octubre de 2016

Yo reseño: Crónica de la noche, de Colm Tóibín

ISBN: 9788495908155
Nº de páginas: 328 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Emecé


Sinopsis:
Argentina. Richard Garay se ve obligado a reprimir su sexualidad ante la sociedad y ante su madre, una inglesa que odia esa tierra. Mientras tanto, Richard atraviesa como en un sueño la dolorosa historia de un país que apenas puede recuperarse de sus reiteradas heridas causadas por la guerra contra la Gran Bretaña, los juicios contra los militares, la corrupción, hasta que el amor y la tragedia se instalan definitivamente en su vida. 

 
Encontré este libro de pura casualidad en una librería de saldos de Corrientes. Soy una asidua visitante de las librería de saldos del centro de CABA: muchos de los  libros que hay en ellas son libros que no se publicaron acá. Hay bastante cosa que no vale la pena (al menos para mí, claro) porque son ficción comercial que no se vendió bien en España (las sobras, digamos; hay montones de novelitas de vampiros que llegaron tarde a la fiesta). Pero a veces se encuentran joyitas como esta y como otras más que tengo en mi biblioteca de literatura LGBTI (¡que cada vez se agranda más!). 

Si bien es un libro ambientado en Argentina, es una traducción del inglés: el autor es irlandés. Muy curioso eso de traducir una novela al español rioplatense, creo yo. Afortunadamente, es una buena traducción y más que alguna cosita (pito para referirse al pene; palabra que me parece ridículamente infantil), el traductor es invisible. 

Nuestro narrador protagonista es Richard Garay, un joven argentino de madre inglesa. Esa señora, de quien nunca sabemos el nombre, llegó de joven al país y nunca pudo ni quiso sentirse argentina. Secretaria, contrajo matrimonio con su jefe y de mayores tuvieron un solo hijo, Richard, a quien ella siempre se dirige en inglés hasta el punto de que el chico es bilingüe. 

El padre de Richard muere cuando él tiene doce años y cuando esto sucede, ambos se quedan sin un centavo. La familia paterna no es de mucha ayuda, ya que desprecian los aires de realeza inglesa de la mujer. Lo mismo ocurre, sorpresivamente, con la familia materna. Matilda, tía de Richard y hermana de su madre, los aloja en su humilde casa de campo, pero abandonan el lugar cuando intentan hacerla trabajar de sirvienta en la casa de un terrateniente. Sin un centavo, la pequeña familia vuelve a Buenos Aires.

Richard sabe desde pequeño que es homosexual y ya de adolescente suele buscar sexo por las calles. Se enamora de Jorge, uno de sus alumnos particulares de inglés e hijo de un millonario con aspiraciones políticas, con quien viaja a Barcelona de vacaciones. A pesar de lo que dice la sinopsis, Richard sí le cuenta a su madre que es gay y ella, si bien el asunto no le termina de agradar, lo acepta con resignación.

La narración es muy, muy íntima. Richard no tiene ningún reparo en contar que es un mal estudiante de inglés a pesar de ser bilingüe, que sus jefes quieren deshacerse de él, que se siente aliviado cuando su madre muere. Y lo rodea cierto halo de mediocridad, esa mediocridad del hombre común que no hace nada interesante ni valioso con su vida; ese hombre que no advierte lo que está sucediendo en el país, cuya vida transcurre de forma monótona, y que celebra la Guerra de Malvinas en la Plaza de Mayo (una guerra distractora maquinada por una junta militar asesina). Además, un detalle: Richard fue criado por dos ancianos y eso se refleja en su personalidad tan poco vivaz, en la escasa emoción de su día a día.

La mediocridad no se termina cuando deja el trabajo que odia y comienza a tener dinero gracias a las influencias de Susan y Richard Ford, dos norteamericanos que buscan financiar la campaña política de algún candidato que quiera tener buenas relaciones con el imperio; perdón, con Estados Unidos. Richard sigue viviendo en el viejo depertamento sucio y despintado de siempre, su vida sigue siendo gris. Gana dinero mediante negocios turbios y es un activo colaborador en el hundimiento del país que tuvo lugar en los '90 gracias a las privatizaciones de... Méndez. No lo nombremos porque da mala suerte. Gracias.

La mediocridad de la vida de Richard termina, por fin, cuando comienza el primer romance de su vida... y tal vez, sospecha, el último. Pablo es joven, bello y, lo mejor de todo, le corresponde. Pero es el hermano de Jorge y está en el armario. 

¿El final? Puede parecer un final abierto, pero para mí no lo es. Podría ser más cerrado es cierto, pero sería como llover sobre mojado, en ambos sentidos.

Bien. Disfruté mucho la novela y por momentos sentí estar frente al personaje de Albert Camus, de El extranjero. Y es que Richard parece vivir fuera del mundo hasta que aparece Pablo; solo cuando llega Pablo la narración toma un poco de emoción, de sensibilidad. Parece que estuviéramos frente a otro Richard.

Recomiendo mucho esta novela. No estará entre mis favoritas, pero fue una lectura muy interesante.

lunes, 24 de octubre de 2016

Mis ebooks en Smashwords y Amazon

Hace unos días me tomé un tiempito para subir mis libros a Smashwords y a Amazon. 

En Smashwords van a encontrar todos los libros que tengo gratuitos, mientras que en Amazon van a encontrar estos libros a 1 dólar. El motivo de esto último es que no se puede colocar libros en Amazon gratis de forma permanente, solo por tiempos muy limitados. Pero conociéndolos a los de Amazon, lo más probable es que se den cuenta de que están gratis en otros sitios y los pongan gratuitos. Ese es mi objetivo. Mientras tanto, el precio de un dólar es simbólico. 

No tengo plataforma favorita, aunque Smashwords ofrece visibilización en otras tiendas y eso está genial. Sin embargo, es más para libros en inglés y no tiene mucha "inteligencia".

Aunque no es una plataforma muy popular (su interfaz es demasiado básica), me gusta vender por Payhip porque se quedan con un porcentaje muy pequeño de las regalías y el dinero se deposita directamente en la cuenta Paypal (Payhip es de Paypal). Así que los libros digitales que decida vender de forma independiente (o sea, no publicados por editoriales), los pondré a la venta por los tres medios principales, sí, pero con la salvedad de que decirles que prefiero que los compren por Payhip (es la única plataforma con la que he recibido ganancias que valen la pena). Seguramente ofrezca un obsequio a quienes compren x libro por Payhip, como motivación y agradecimiento ;)



Tres de los cuentos que tengo gratis en Smashwords :D

Si tienen cuenta allí, pueden seguirme y suscribirse a mis nuevos libros acá

viernes, 21 de octubre de 2016

Yo reseño: La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune

Autor: Carlos Sanrune
ISBN: 978-84-943115-8-1
Formato: 23 x 15 cm
Nº de páginas: 262
Peso: 375 gr
Encuadernación: Rústica
Fecha de lanzamiento: Diciembre 2015
Precio: 15 Euros

Sinopsis:

Con el trasfondo de la segunda República y de la guerra civil española, en un Madrid convertido en el escenario principal de la tragedia que vive el país, se desarrolla la historia de Ángel y Manuel, dos muchachos pertenecientes a clases sociales opuestas a los que el destino ha unido desde niños mediante una relación de intensa amistad, que evolucionará con los años hasta convertirse en otra que deben mantener oculta a los ojos de los demás. Zoilo, por su parte, es otro muchacho llegado a la capital huyendo de la represión y del hambre imperante en el campo extremeño, miembro de una familia de jornaleros represaliada por una Guardia Civil al exclusivo servicio de los terratenientes, que no olvida sus raíces e intenta luchar, en aquellos años convulsos donde los oprimidos llegaron a creer que podrían ser dueños de su destino, por un mundo más justo. La vida de Zoilo se cruzará con las de Ángel y Manuel, al tiempo que se fragua la peor de las tragedias, provocada por aquellos que no quieren perder sus privilegios, lo que conllevará que cada uno de los muchachos adopte posiciones diferentes ante el conflicto, reflejo de las que enfrentan a los españoles durante aquellos años.

En un Madrid cruelmente bombardeado noche tras noche, donde el hambre, la destrucción, el miedo y el frío del invierno es lo único tangible, nacerá, como esas plantas que son capaces de crecer entre las piedras, una poderosa historia de amor entre dos de los muchachos, los cuales intentarán sobrevivir en medio de la barbarie y de la incomprensión social, que rechaza –desde todas las ideologías– la relación que a ellos une.

Crónica de un amor apasionado, es también la de los años más aciagos de la reciente historia española, los cuales no concluirán con el fin de la guerra, sino que se prolongarán para los perdedores durante mucho tiempo, aunque no conseguiría matar los sentimientos.






Si hubiera tenido el tiempo, habría terminado esta novela en un solo día. Tuve que repartir su lectura a lo largo de toda una semana; sufría cuando tenía que dejar de leer y me alegraba cuando podía retomarlo. 
En las primeras páginas conocemos a Paca, una mujer trabajadora humilde que pasa sus días lavando y planchando ropa ajena en las casas de las señoras pudientes de Madrid. Paca debe hacerse cargo de su familia cuando su marido enferma, y cuando doña Concepción Ormazábal le ofrece dinero a cambio de que amamante a Ángel, su hijo recién nacido, Paca acepta la oferta con la condición de que dejará la labor si su leche no alcanza también para Manuel, su propio hijo recién nacido. 

Así, ambos niños, hermanos de leche, crecen juntos a pesar de las marcadas diferencias sociales que los separan y van creando poco a poco un lazo que va más allá de la amistad. Ya en la adolescencia,  descubren que están enamorados, un amor que viven en secreto en un sótano polvoriento cada vez que se les presenta la oportunidad.

Pero las diferencias sociales siguen allí, más evidentes que nunca, ya que Manuel a sus once años debe trabajar en un colmado para ayudar a su madre, mientras que Ángel tiene la posibilidad de seguir estudiando. Y cuando comienzan a vislumbrarse las primeras señales de la guerra que se avecina, Ángel toma partido por su clase mientras que Manuel, como su madre, permanece en esa neutralidad desinteresada de quienes creen que las cosas jamás podrán cambiar para ellos, para los pobres. Esto se ve claramente en las decisiones que planean tomar respecto de su vida amorosa: Ángel sabe que tendrá que contraer matrimonio; Manuel no tiene ninguna obligación con nadie más que sí mismo. Tímido y de carácter dócil, sabe que no se traicionará a sí ni a ninguna mujer en busca de una felicidad que no alcanzará o de una apariencia que no necesitará mantener.

Implacablemente, estas diferencias le pasan factura a su relación. 

Y entoces aparece Zoilo, un muchacho extremeño nacido en Badajoz, hijo de un jornalero combativo que murió fusilado por la Guardia Civil. Zoilo llega Madrid para escapar de su pueblo; del hambre, de la violencia, de la explotación. Zoilo es comunista; tiene un espíritu revolucionario, rebelde, y tardamos poco en darnos cuenta de que es ese tipo de personas que llevan sus ideales hasta las últimas consecuencias. Sí, quedé fascinada con Zoilo, con su personalidad achispada, con su inquebrantanbilidad. 

Pasar las páginas de La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune, es como estar allí, en la buhardilla donde vive Manuel junto a su madre y su hermana, oyendo los bombardeos; sentimos la tristeza y la desesperación de Isabel, la novia de Zoilo, al darse cuenta de que no está perdiendo a su amado porque jamás fue suyo; observamos a las multitudes corriendo hacia los refugios, percibimos el hedor de sus cadáveres en las calles. Es como sumergirse en una película de la que nos entristece sospechar el inexorable final.

Lo que más me gustó de la novela, aparte de todo lo que ya mencioné, fue el narrador. Es un narrador que no permanece neutro, como Manuel, toma postura por la izquierda y en ocasiones lo hace desde un sarcasmo a veces sutil, a veces no tanto.

Mientras Madrid sangraba, la jerarquía de la iglesia católica calificaba aquella guerra injusta de “Cruzada”, de guerra santa, y el papa Pio XI, en Roma, bendecía a los aviones fascistas de Mussolini antes de que volaran hasta España para bombardear a aquellos hombres y mujeres que no querían doblegarse ante la bota militar de los poderosos.

Entre toda aquella sangre, el amor de Zoilo y Manuel será como un oasis que por un momento les hará olvidar lo que ocurre a su alrededor. Solo entre las sábanas de una cama alquilada podrán ser ellos mismos. Porque Zoilo ha reflexionado acerca del tema: los homosexuales no son bienvenidos ni por la derecha (obviamente y hasta el día de hoy), ni por la izquierda. Ese odio compartido lo llena de pesar.

¿Era posible que tanto las ideologías reaccionarias, como el fascismo o la de la iglesia católica, compartiesen aquella aversión al diferente con otras que buscaban la liberación de los hombres, como el comunismo o el anarquismo? ¿Era posible que el rechazo fuese tan universal para aquel género de amor, aquel que él sentía por Manuel y que era, estaba seguro, el más puro que alguien podía sentir? Se preguntaba aquello entristecido y confuso, incapaz de encontrar respuesta. Entonces recordaba lo que decía Manuel al respecto, aquello de que llegaría un momento en que el ser humano, cuando evolucionase, aceptaría la diferencia de los otros, incluso en aquel terreno.

Ojalá Zoilo hubiera vivido en estos tiempos, me decía mientras leía esos párrafos. Lo imaginaba en la contramarcha de la Marcha del Orgullo de Buenos Aires (no conozco la de Madrid), llevando alguna bandera del Partido Obrero. O tal vez en su casa, porque quizá pensaría que la Marcha se volvió muy kirchnerista. Entonces recordaba que estaba leyendo una novela, sonreía, me secaba las lágrimas y seguía leyendo. 


Muchas gracias a la editorial Amistades Particulares por el ejemplar

miércoles, 5 de octubre de 2016

Entrevista en UNO

Hoy salió en UNO la entrevista que me hizo Lucía Vázquez, periodista del medio. ¡Le agradezo mucho a Lucía por contactarme y por su interés!


 
 Leé la entrevista acá.

lunes, 3 de octubre de 2016

Yo reseño: Piedra, papel o tijera, de Inés Garland

Título: Piedra, papel o tijera 
Editorial: Alfaguara
ISBN:  978-987-041-29-39)
Páginas: 192
Sinopsis:
Alma va todos los fines de semana, con los padres, a su casa en el Tigre. Allí conoce a Carmen y a Marito, dos hermanos que viven con su abuela, en una casa sencilla. Las aventuras por el Delta, el despertar del amor y el fin de la inocencia los unen estrechamente, más allá de las diferencias sociales o económicas. Una novela que acompaña a una joven en su transición hacia la vida adulta: el desacuerdo con la familia, los amores imposibles, la búsqueda de la propia identidad, más allá del cómodo círculo social que la rodea, la ominosa realidad a la que despierta un buen día, y de la cual no hay retorno.
 
Premio Nacional de Literatura Juvenil, Alemania, 2014. 





Aclaración: esta no es una novela de temática LGBTI+.

Este libro fue mencionado en el seminario de literatura infantil y juvenil que estoy haciendo en relación con  los "temas complicados de tocar" en la lij. Más específicamente, respecto del sexo. A la autora, Inés Garland (una de las voces más reconocidas de la lij argentina) en una ocasión  le preguntaron cómo se había atrevido a incluir en la novela un orgasmo. Ella respondió que había incluido dos.
La novela está narrada en primera persona desde la protagonista, Alma, una niña que tiene cinco años al comienzo (que podríamos fechar en 1965) y más o menos diecisiete cuando la novela termina (un par de años después del golpe militar del 76). Es decir, que la historia atraviesa toda su infancia y adolescencia. Se trata de una novela que retrata la llegada a la edad adulta.

Alma proviene de una familia acomodada. Viven en Buenos Aires y pasan los fines de semana en su casa del Tigre, ubicada en una isla del Delta del Río Paraná. Allí, en otra isla, viven Carmen y Marito junto a su abuela, Doña Ángela, y el Tordo, su tío. Se trata de una familia humilde que lleva una vida completamente diferente de la de Alma: mientras que los primeros conviven con las inundaciones y la falta de energía eléctrica, para los segundos estos son solo detalles pintorescos de sus sábados y domingos.

Los años pasan y Alma y Carmen se hacen mejores amigas. Y poco a poco, Alma va descubriendo los sentimientos que le inspira Marito. 

La Alma adolescente está llena de complejos e inseguridades: no se siente lo suficientemente linda como para que los chicos la saquen a bailar y las monjas del colegio católico al que asiste le machacan la cabeza con ideas puritanas y machistas acerca del sexo. 

De a poco, Alma va dándose cuenta de la "vida tan diferente" que ella vive respecto de sus amigos. Carmen deja de ser una niña para convertirse en una mujer y Marito intenta luchar por tener un futuro mejor, futuro que Alma ya tiene asegurado simplemente por haber nacido en una familia de buena posición. Porque sí, vayamos a hablarle a Marito de meritocracia, justo a él, cuyo primo muere víctima del Chagas, la enfermedad de los pobres.

Si bien la sexualidad es un tema central de la novela, no se nos arroja a la cara de la forma en que lo hacen muchas novelas actuales, explícitamente y sin una pizca de elegancia. Mucho de Piedra, papel o tijera trata de sexo y sin embargo esta palabra casi no se menciona. Porque hay sexo entre el Tordo y la húngara (esa mujer, en realidad alemana, que finge no conocerlo cuando está con sus amigos distinguidos); hay sexo entre Carmen y su novio hijo de inmigrantes polacos (esa chusma europea que llegó al país para realizar el trabajo que los argentinos de bien no querían hacer); y hay sexo, también, entre Alma y Marito, a pesar de la catequesis de sor Francisca.

Como telón de fondo, y con una sutileza que estremece, Garland despliega la época más oscura de la historia argentina: la dictadura militar que comienza "oficialmente" con el golpe del 76. Este telón se va corriendo poco a poco y, de repente, se lleva consigo a Alma y a los suyos. 

Bueno, de más está decir que la novela me encantó. Me hizo reír, me entristeció y me anudó la garganta ese epílogo tan maravilloso que ocurre treinta años después, ya en plena democracia.

¿Conocían a la autora? ¿Leyeron esta novela? Si no lo hicieron, ¡espero que se animen!

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Presentación de Como una película en pausa, de Melina Pogorelsky

El pasado viernes 16/9 fue la presentación de Como una película en pausa, de Melina Pogorelsky, que sin duda (al menos para mí) es la primera novela juvenil de temática LGBTI+ cien por ciento argentina. Sí, está llegando YA LGBTI+ a nuestro país, pero todo es de afuera, todo es traducido, y a pesar de que nos sintamos (o no) identificados con esas historias, aún nos separa de ellas la labor (invisible) del traductor; más allá de que acá hay Ley de Matrimonio Igualitario y Ley de Identidad de género, elementos que obviamente no se explotan en las novelas que vienen de afuera. Por eso siempre digo (lamentándome) que ojalá esta tendencia no se acabe sin que surjan voces nacionales que puedan darles voz a nuestros niños y adolescentes. Bueno, ¡estamos ante la primera!

No voy a contarles la novela, porque eso ya lo hice en la reseña

Lo sorpresivo de esta publicación es que ha sido de la mano de Edelvives Argentina, editorial que no se especializa en literatura juvenil más allá de lo que podríamos llamar el círculo escolar. Porque la mayoría de las editoriales de lij hacen libros pensando en la escuela (y pensando en las compras estatales, también, una bendición para cualquier editorial): en la currícula escolar, en los docentes, en los padres. Y Como una película en pausa pretende ser, según Natalia Méndez, responsable de lij de Edelvives, una de esas novelas que los propios adolescentes van a comprarse a la librería. 

No obstante, Damián Bigoain, uno de los presentadores y quien primero tomó la palabra, especialista en temás de género, resaltó que la novela tranquilamente puede ser utilizada en las escuelas en el marco de la implementación (tan problemática) de la Ley de Educación Sexual Integral.



Melina Pogorelsky contó que escribió la novela en el año 2009 (ya en el texto de solapas se deja caer solapadamente que ha pasado un tiempo considerable entre la producción y la publicación) y que los rechazos se habían debido específicamente a la temática gay o, mejor dicho, al protagonista gay. Porque la temática de la novela es la amistad.

Mario Méndez resaltó que habla bien de nosotros (de la Argentina como sociedad) que la novela se haya publicado. Pero que tampoco exageremos, porque tuvo que transcurrir un septenio. También resaltó algo en lo que estoy segura de que concordamos todos: que estamos frente a una novela necesaria.

La presentación culminó con una lectura teatralizada de la salida del armario de Lucho, animada por una suerte de teatro de sombras de papel que nos evoca la letra de la canción de Nubes En Mi Casa que abre la novela: si me arrojara como un dardo sin razón, yo me clavaría en tu sombra.

Por favor, dejen comentarios y animemos a Melina a que escriba una continuación, porque ya somos varios los que queremos saber qué pasó entre Luciano y Emanuel ;)

lunes, 19 de septiembre de 2016

Yo reseño: Sock it to Me, Santa!, de Madison Parker

Título: Sock it to Me, Santa!
Autora: Madison Parker
Formato: digital
ISBN: 9781301456376
Idioma: inglés

Sinopsis:

Ryan is assigned to Jamie Peterson for his class's secret gift exchange. If word gets out that he has to make a handcrafted gift for flamboyant and openly gay Jamie, Ryan will be the laughing stock of the school. 

It's a good thing no self-respecting boy would be caught dead in a craft store, because otherwise he'd be at risk of being spotted when his mom drags him to her weekly craft workshops. He hopes Jamie will appreciate all the trouble he's going to for this assignment. 

Finding the perfect gift is gonna be tricky. Jamie deserves something good, though, after all the crap he has to put up with at school. At least, Ryan tells himself that's the reason he's putting so much thought into the gift. It couldn't be that he has feelings for Jamie, could it?

Comprar en Amazon (está baratísima, un dólar!) 
Comprar en Smashwords





Acabo de terminar de leer esta novela corta y quedé encantadísima. La conocí gracias a Melissa, quien administra conmigo y un par de chicos más la fanpage de Literatura juvenil LGBTI. ¡Gracias, Mel, por la recomendación!

A pesar de que está en inglés, es corta, sencilla, fácil de entender y se lee rápido. ¡Así que vamos con la reseña!

Como dice la sinopsis, en el curso de Ryan están jugando al Secret Santa (algo así como el amigo invisible), un juego en el que cada chico tiene que hacerle un regalo artesanal (hecho a mano) a un compañero asignado por sorteo. A Ryan le toca Jamie, un chico que físicamente él define como un emo twink (en la jerga gay de USA, un twink emo sería un chico delgado, a veces bajito, de aspecto delicado y que lleva el pelo lacio y el flequillo al costado, tipo emo).

Ryan sabe que es gay (él mismo) y que Jamie también lo es. Pero, mientras que Ryan está en el armario y ni siquiera su madre lo sabe, Jamie es abiertamente gay y no le importa lo que los demás piensan de él. Siempre pasa el tiempo con sus dos amigas y es miembro del club de tejido. Lamentablemente, su actitud le vale ser el blanco de los bullies del colegio y que los chicos consideren que hablar con él es sinónimo de muerte social.

Y en esa encrucijada se encuentra Ryan cuando tiene que hacer los regalos para Jamie.





El mejor amigo (o mejor compañero) de Ryan es Mike, quien lamentablemente no es de mucha ayuda en el asunto. Se burla de Jamie diciendo que tiene fairy fingers (dedos de hada; dedos gays) cuando se preguntan cómo pudo tejer una bufanda en un día y mantiene todo el tiempo una postura homofóbica. 

Lentamente, Ryan se va interesando en Jamie... con la complicación de que no quiere ser visto hablando o caminando con él, porque no desea ser blanco del mismo bullying. 

Ryan vive solo con su madre y su hermanita menor, ya que su padre falleció. Ambas son personajes muy agradables y es Charlotte, la madre, quien ayuda a Ryan con los regalos, ya que trabaja en una tienda de artesanías. 

Como les dije, la novela se lee muy fácil y rápido. Está narrada en primera persona desde el punto de vista de Ryan y, a pesar de que es corta, los personajes me parecieron muy bien perfilados. Un detalle que me gustó de Jamie es que se muestra tímido y cortado en la escuela (seguramente para no llamar la atención), cuando en realidad es un chico alegre y para nada tímido.

Bueno, ¡les recomiendo mucho esta pequeña novela! Es corta y a pesar de que no tiene una trama súper original, es una historia hermosa. Creo que tranquilamente podría leerse en las escuelas. Se me cayeron un par de lagrimitas de felicidad con el final (estoy sensible, sí). Espero que le den una oportunidad, estoy segura de que les va a gustar ; )