viernes, 27 de febrero de 2015

Yo reseño: Cada día, de David Levithan


Título: Cada día
Autor: David Levithan
Editorial: Molino
Nº de página: 290


Sinopsis: Cada mañana, A despierta en el cuerpo y la vida de una persona diferente. Nunca hay aviso previo de dónde ocurrirá o quién será el elegido. Pero A ya se ha hecho a la idea de ello, incluso tiene una serie de normas que sigue para vivir: nunca involucrarse. Pasar desapercibido. No interferir. Todo está bien hasta la mañana en la que A se despierta en el cuerpo de Justin y conoce a la novia de este, Rihannon. A partir de ese momento, las normas a través de las cuales se ha guiado siempre dejan de tener sentido. Porque, finalmente, A ha encontrado a alguien con quien de verdad quiere estar... un día, y otro, y el día de después.


Mi reseña 


Cada día es una historia con un argumento muy original: A, su narrador y protagonista, despierta cada mañana en un cuerpo diferente. Esto le ocurre desde que tiene memoria; desde que era un bebé hasta el día de hoy, en que tiene aproximadamente dieciséis años. Un día puede ser un chico común y corriente... sin embargo, el mundo no está hecho de personas comunes y corrientes. Un día puede tocarle ocupar el cuerpo de una chica que planea suicidarse, o el de un drogadicto, o el de una muchacha hermosa con una personalidad repulsiva. 

A vive con reglas muy claras: no inmiscuirse en las vidas de las personas cuyo cuerpo habita por un día. Pasar inadvertido, o hacer todo lo posible para ello. Puede acceder a los recuerdos de las personas para lograrlo, manteniendo su propia personalidad. Sin embargo, no puede cumplir con su regla cuando despierta en el cuerpo de Justin y conoce a Rhianon su novia. Justin es un novio patético y Rhianon lo soporta aguardando que cambie. Es egoísta, poco caballeroso, mordaz y tacaño. Sí: tacaño: nunca le invita a su novia un helado y en ocasiones hace que ella le pague la comida. Rhianon lo soporta estoicamente y ya no sabe por qué sigue con él. Tal vez por costumbre, por miedo a quedarse sola. 

A partir de ese día, A intentará por todos los medios pasar más tiempo con Riahnon. Lo logra, sí, pero poniendo el secreto de su existencia en peligro. El romance, para el lector, es probable que se dé demasiado rápido. A se enamora de Rhianon prácticamente a primera vista, en un solo día. Sin embargo, no olvidemos que un día para A puede ser toda una vida y estamos obligados a ver el mundo a través de él.

David Levithan es uno de los pocos escritores de literatura juvenil que deja de lado la superficialidad del género, que transmite reflexiones acerca de cuestiones como el amor o las relaciones amorosas. En este caso, nos presenta a un ser que no posee ni cuerpo ni género: a veces despierta en el cuerpo de un chico, a veces en el de una chica, y no tiene problemas en amar a chicos y chicas por igual. Es, digamos, un ser bisexual, tal vez pansexual. 

Bisexual o pansexual, A es adolescente y, como todo adolescente, todavía se desconoce a sí mismo. Y también desconoce si hay otros seres de su especie y si es posible que pueda permanecer más de un día en un cuerpo. Por eso cuando la oportunidad se presenta, siente miedo y desconfianza.

La novela pone en tela de juicio la noción del amor mismo: ¿de qué nos enamoramos? ¿De una cara? ¿De un cuerpo? ¿De una construcción de género? ¿Podríamos amar a la misma persona, aunque ocupara cuerpos diferentes cada día? ¿Que un día fuera hombre, otros mujer y tal vez un día ninguno de los dos?

Cada día nos deja ese interrogante, esa pregunta para hacernos a nosotros mismos. Una novela fresca, diferente de lo que tanto abunda en literatura juvenil.


1 comentario:

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Muy buena reseña, me ha entrado ganas incluso de leer el libro y no lo conocía, ni al autor. A veces este tipo de novelas son bastante malas. Es difícil acertar. Ah! hay nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto
con la feria B-Travel. Bien! y Gracias sigue así!