lunes, 9 de febrero de 2015

Yo reseño: Ethan de Athos, de Lois McMaster Bujold

Título: Ethan de Athos
Autora: Lois McMaster Bujold
Editorial: Ediciones B
Colección: NOVA Ciencia Ficción, número 106
ISBN: 84-406-4414-0
Fecha publicación: Febrero 1998

Sinopsis:
Athos es un planeta reservado sólo a los varones, un lugar que los Padres Fundadores han querido apartado y aislado. Un mundo en el cual, como no podría ser de otra manera, la mujer es un tema tabú. Un planeta donde la única sexualidad posible es la homosexualidad.

Un mundo exclusivamente masculino, casi idílico. Pero el doctor Ethan Urquhart experto obstetra y hábil especialista en los replicadores uterinos, que en Athos han substituido el papel reproductor de la mujer, descubre que la dotación genética de Athos empieza a agotarse.

El joven e inocente Ethan recibe del Consejo de Athos la misión de abandonar el planeta para adquirir, a la mayor brevedad posible, los imprescindibles recambios de cultivos de tejidos ováricos. Por todo ello, Ethan se verá envuelto en un sinfín de aventuras en la Estación Kline, donde conocerá a la comandante Elli Quinn, de los Mercenarios Dendarii dirigidos por Miles Vorkosigan.



El otro día leí esta novela, cuyo argumento me llamó la atención desde la primera línea. Como la sinopsis está bastante bien, voy a centrarme en los diferentes aspectos de la novela que vale la pena desarrollar.

En primer lugar, si deciden leerla, no esperen encontrarse con un tratado de antropología como lo son las novelas de Ursula K. Le Guin. Eso fue algo que eché mucho de menos en esta historia. No está del todo explicado cuál fue el plan de los Padres Fundadores cuando decidieron asentarse en Athos y crear un mundo solo de hombres, ni tampoco se desarrolla cómo funciona la sociedad de dicho planeta.

Para tener hijos, un athosiano debe estar calificado y tener el dinero para mantener a un niño. Si ese es el caso, deberá acudir a un Centro Rep, donde mezclarán su material genético con óvulos de cultivos ováricos que datan de los tiempos de los Padres Fundadores.


Los acuerdos de alternos designados pueden hacerse y se hacen entre hermanos, primos, padres, abuelos... cualquiera que esté calificado para actuar como padre. La paternidad compartida entre amantes es solo la variedad más común.


Sin embargo, la novela no tiene ninguna pretensión de ser una especie de La mano izquierda de la oscuridad y no creo que sea justo restarle puntos por exigirle algo que está fuera de sus objetivos. Tengo entendido que este libro pertenece a una serie de ciencia ficción de novelas de aventura de y, como en ellas, esta historia tiene sus malvados, sus misterios que resolver y sus explosiones. A pesar de eso, creo que si hubiera desarrollado más todos los aspectos que mencioné antes, además de ampliar el aspecto psicológico de los personajes (unas 200 páginas más, más o menos), sería una obra perfecta.

El protagonista de la novela es Ethan Urquhart, Jefe de Biología Reproductiva en el Centro de Reproducción del Distrito de Sevarin. Como dice la sinopsis, los tejidos ováricos que utilizan en Athos (llamado «el planeta de los maricas» por los hombres del espacio exterior) se han desgastado por los doscientos años de uso. Luego de que el pedido de tejido ovárico que Athos hiciera a la Casa Jackson's Whole fuese saboteado, Ethan se ve obligado a salir del planeta en busca de nuevo material genético para que los athosianos puedan seguir reproduciéndose. La mujer, en Athos, es una figura temible y diabólica, y cuando Ethan conoce en la Estación Kline a la comandante Elli Quinn, su primera reacción es la de querer salir corriendo.

Ethan es todo un personaje, en todos los sentidos. En algunos pasajes de la novela puede advertirse que hasta el narrador se burla de su timidez y su miedo a las mujeres y hace uso de su afeminamiento para darle un toque de humor a las escenas dramáticas:


Ella [Elli Quinn] rebuscó en el bolsillo de su chaqueta.
—Y aquí tiene una barra de caramelo para que se anime.
Ethan la cogió; no pudo evitarlo.

Al mirar pasillo abajo en un cruce, [Ethan] dio un gritito de alegría.

—Quiero irme a casa —gimió [Ethan].

—¡Dios Padre —gimió Ethan horrorizado—, el Consejo de Población creerá que fui lo bastante depravado para hacerle el amor a una mujer en un tuboflex!
—¡Dios no quiera! —susurró Quinn entre dientes, igualmente consternada— que el comandante Naismith crea que fui lo bastante estúpida para hacer el amor con nadie en un tuboflex!


En la estación Kline, donde tiene lugar la mayor parte de la acción, Ethan conoce a Ruyst Millisor y su equipo, los capitanes Rau, Setti y Okita, nativos de Cetaganda, quienes lo interrogan de una manera nada amable bajo los efectos de la pentarrápida, una droga de la verdad.

En Kline, Ethan conoce a Terrence Cee, un joven que le solicita asilo en Athos para huir de su pasado. Sin embargo, Terrence no es un hombre para nada corriente.

Ethan desea tener un hijo, pero Janos, su hermano adoptivo y pareja (no se profundiza mucho en este aspecto) no desea ser padre ni alterno designado. Cuando finalmente llegan a Athos, Ethan, que se sintió atraído por Terrence desde el principio y sabiendo que el joven desea ser padre, no duda en proponerle un acuerdo:

—Me sentiría feliz de ser el padre alterno designado de tus hijos.


Y no podía faltar la echada de galgos. Ethan le dice a Terrence, que ha sido heterosexual toda su vida:

He pensado que tal vez, con el tiempo, acabarías aceptando nuestras costumbres. No quiero presionarte ni nada parecido, pero si empiezas a acostumbrarte a la idea, me lo harías, eh, saber...


Sin embargo, y observando los hechos fríamente, Ethan actúa como un traidor. No puedo develar más porque creo que ya dije demasiado, pero la debilidad y la atracción que siente Ethan por Terrence (dudo de si llamarlo «amor») de alguna manera pone en peligro el futuro y el orden «natural» del planeta Athos, tal como ha sido hasta el momento.

En síntesis, la novela es interesante, entretenida y divertida, pero quizá su aspecto más original de todos, un planeta habitado solo por hombres, ha sido un poco desaprovechado.

2 comentarios:

baybe90 dijo...

falto donde comprarlo o descargarlo
saludos!

Yumi-chan dijo...

Había un anime que seguía una temática similar (solo que ahí no se especifica si en el planeta habitado solo por hombres se seguía el wakushodo -camino de amor por los hombres- *como decían en la era Tokuwaga* y en el habitado solo por mujeres el único amor era el lésbico. Pero el caso es que como que degenera su especie y ambos planetas tratan de hacer un intercambio... y claro les da el shock.
Luego te investigo el nombre.