
El pasado fin de semana me regalaron una antología de poemas del poeta griego Constantino Kavafis. Había leído un par de poemas de Kavafis en Amores iguales, Antología de la poesía gay y lésbica, con edición y prólogo de Luis Antonio de Villena; sin embargo, en dicho libro su poesía pasó para mí totalmente desapercibida. Ahora que leí más de su obra lírica, creo que los poemas que eligió de Villena quizá no sean los "más homoeróticos" de Kavafis.
Algo que me llamó bastante la atención en mi edición, que al fin y al cabo es una edición barata de bolsillo (sin ánimos de menospreciar el regalo), es que en la nota preliminar no hay ninguna mención a la poesía homoerótica del autor. Apenas se menciona que en tal año "tuvo sus primeras relaciones homosexuales", como si esa homosexualidad no se hubiese reflejado en su obra de una forma tan maravillosa como lo son sus poemas.

Por lo que he leído, pude observar que la poesía de Kavafis podría dividirse en dos grandes grupos: la poesía histórica y mitológica griega, y la poesía homoerótica, en la que centré más mi interés.
Los poemas homoeróticos se caracterizan por mostrar la realidad homosexual de la época: las conquistas furtivas en bares y los encuentros sexuales en sitios poco agradables ("Una noche", "Viene a reposar"), los encuentros casuales en las calles y las casas de placer ("En la calle", "El escaparate del estanco", "En las escalera", "Preguntó por la calidad"), la soledad, el amor no correspondido o perdido ("Gris", "Días de 1903", "Cuerpo, recuerda", "El sol del atardecer", "Desesperación", "Preciosas flores blancas"), la represión de la sexualidad homosexual tan a menudo rebajada a la promiscuidad y al libertinaje ("Dos jóvenes de 23 a 24 años", "Su principio", "Días de 1909, 1910 y 1911"), además de una evidente glorificación de la belleza y la juventud masculinas ("En la travesía", "He mirado tanto", "Días de 1901", "En el espejo del vestíbulo", "Días de 1908").
Les dejo los poemas que más me gustaron, transcriptos de la edición que estoy manejando. Pueden encontrar mucha de su poesía en la web.
Fuente: Wikipedia (No es lo mejor, pero es útil)Constantino Petrou Cavafis (en griego Κωνσταντίνος Πέτρου Καβάφης. Alejandría, Egipto; 29 de abril de 1863 – 29 de abril de 1933) fue un poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna.
Trabajó como periodista y como funcionario, y publicó relativamente poco en vida, aunque tras su muerte su obra cobró paulatinamente influencia. Su atípica temática —fuertemente urbana e introspectiva, y sin tapujos acerca de la orientación homosexual del poeta— demoraron su aceptación, aunque en la década de 1960 lo convirtieron en un icono de la cultura gay.
Algo que me llamó bastante la atención en mi edición, que al fin y al cabo es una edición barata de bolsillo (sin ánimos de menospreciar el regalo), es que en la nota preliminar no hay ninguna mención a la poesía homoerótica del autor. Apenas se menciona que en tal año "tuvo sus primeras relaciones homosexuales", como si esa homosexualidad no se hubiese reflejado en su obra de una forma tan maravillosa como lo son sus poemas.

Ed. Fontana. 1995.
Tapa blanda. 158 pags. 11 x 18 cm.
Tapa blanda. 158 pags. 11 x 18 cm.
Selección y traducción de Alberto Manzano.
Por lo que he leído, pude observar que la poesía de Kavafis podría dividirse en dos grandes grupos: la poesía histórica y mitológica griega, y la poesía homoerótica, en la que centré más mi interés.
Los poemas homoeróticos se caracterizan por mostrar la realidad homosexual de la época: las conquistas furtivas en bares y los encuentros sexuales en sitios poco agradables ("Una noche", "Viene a reposar"), los encuentros casuales en las calles y las casas de placer ("En la calle", "El escaparate del estanco", "En las escalera", "Preguntó por la calidad"), la soledad, el amor no correspondido o perdido ("Gris", "Días de 1903", "Cuerpo, recuerda", "El sol del atardecer", "Desesperación", "Preciosas flores blancas"), la represión de la sexualidad homosexual tan a menudo rebajada a la promiscuidad y al libertinaje ("Dos jóvenes de 23 a 24 años", "Su principio", "Días de 1909, 1910 y 1911"), además de una evidente glorificación de la belleza y la juventud masculinas ("En la travesía", "He mirado tanto", "Días de 1901", "En el espejo del vestíbulo", "Días de 1908").
Les dejo los poemas que más me gustaron, transcriptos de la edición que estoy manejando. Pueden encontrar mucha de su poesía en la web.
REGRESA
Regresa a menudo y tómame
sensación que amo, regresa a menudo y tómame...
cuando el recuerdo del cuerpo revive
y un viejo anhelo atraviesa de nuevo la sangre.
cuandos los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten como si tocaran otra vez,
Regresa a menudo, tómame en la noche
cuando labios y piel recuerdan...
UNA NOCHE
La habitación era pobre y sucia,
oculta sobre la sospechosa taberna.
Por la ventana se veía la callejuela,
sucia y estrecha. Desde abajo
subían voces de obreros
jugando a las cartas, riendo.
Y allí sobre aquella pobre, sencilla cama
poseí el cuerpo del amor, conocí aquellos labios embriagados,
rojos y sensuales,
rojos labios tan embriagados
que ahora al escribir, después de tantos años,
en mi solitaria casa vuelvo a emborracharme de pasión.
EL ESCAPARATE DEL ESTANCO
Estaban entre otros muchos
junto al escaparate iluminado de un estanco.
Sus miradas se encontraron casualmente
y con timidez, titubeando expresaron
el ilícito deseo de sus cuerpos.
Después, unos cuantos pasos inseguros por la calle
hasta que sonrieron y asintieron levemente con la cabeza.
Y ya en el coche cerrado,
el sensible aproximarse de dos cuerpos,
las manos cogidas, los labios juntos
DOS JÓVENES DE 23 A 24 AÑOS
Llevaba sentado en el café desde las diez y media
esperando que apareciera en cualquier momento.
Habían dado las doce, y seguía esperándolo.
Eran más de la una y media, y el café estaba casi vacío.
Se había cansado de leer los periódicos
mecánicamente. Se sus tres solitarios chelines
ya solo le quedaba uno: en tan larga espera
había gastado los otros en cafés y coñacs.
Había acabado los cigarrillos.
Tanta espera lo estaba consumiendo.
Tras tantas horas solitarias,
había empezado a tener pensamientos inquietantes
sobre la vida inmoral que estaba llevando.
Pero cuando vio entrar a su amigo...
fatiga, aburrimiento y pensamientos desaparecieron a la vez.
Su amigo traía inesperadas noticias:
había ganado sesenta libras a las cartas.
Sus bellos rostros, su exquisita juventud,
el sensible amor que compartían
fueron refrescados, estimulados, vigorizados
por aquellas sesenta libras de la mesa de juego.
Y llenos de alegría, vitalidad, sentimiento y encanto,
fueron —no a las casas de sus respetables familias
(en las que ya no se les aceptaba)—
a una familiar y muy especial
casa de libertinaje, donde pidieron una habitación
y bebidas caras, y volvieron a beber.
Y cuando las bebidas se hubieron acabado
cerca ya de las cuatro de la mañana,
felices, se entregaron al amor.
2 comentarios:
No conocía este poeta, gracias por mostrarlo Nimphie!
Mi favorito es Recuerda cuerpo...Muy apasionado! Y el último también me gustó mucho^^
Besitos, Nimphie!
Fer
Sí, es muy lindo ese poema, expresa la nostalgia por el amante perdido :)
Yo en el libro lo tengo como "Cuerpo, recuerda". Aunque no confío mucho de esta traducción, pero bueno... Es muy difícil traducir poesía.
¡Besos, Fer!
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